Érase una rata que correteaba por las tumultas calles de chinatown buscando un cubo chino donde refugiarse. Cual fue la sorpresa de un autóctono cuando ésta se infiltró entre su mercancia de dudosa procedencia. Sin reparo alguno, nuestro chino-kudeiro, de un zapatillazo proyectó la rata hacia mott's street, que por un momento se convirtió en un improvisado encierro de estilo oriental, en el que las gentes huían y abrian paso a éste animal tan repugante. Viva San Felmín!! que dirían por aqui.

Utrilla & Marinah From Manhattan